En homeopatía, y especialmente en enfermedades crónicas, el objetivo es ir más allá del alivio de los síntomas que van apareciendo, se busca ayudar al paciente a restablecer globalmente su equilibrio natural. Para ello, el médico homeópata en la consulta tendrá en cuenta, además de los síntomas o problemas de salud que presenta el paciente, su constitución física y su forma de reaccionar y sensaciones frente a la enfermedad, además de factores de mejoría o de empeoramiento. Por eso se dice que el tratamiento, en homeopatía, es más individualizado.
Además, estos medicamentos tienen la ventaja de que en general, no presentan contraindicaciones, interacciones medicamentosas ni efectos adversos relevantes relacionados con la toma del medicamento, por lo que se recomiendan habitualmente para todo tipo de pacientes, incluso niños, embarazadas y enfermos polimedicados.
Según el caso, estos medicamentos se utilizan solos, en exclusiva, o junto a otros tratamientos, sobre todo en enfermedades crónicas.
En este caso, la utilización de los tratamientos homeopáticos asociados a los convencionales, permite en muchos casos, bajo supervisión del especialista, reducir la medicación convencional y/o sus efectos secundarios.
Muchas veces los pacientes llegan al consultorio después de recorridos por otros profesionales, que al no evidenciar la enfermedad a través de estudios, concluyen que no hay enfermedad, pero el paciente sufre y no le dan una solución o una cura verdadera.
Para la homeopatía, si hay sufrimiento, hay enfermedad, y hay curación posible. La causa de la enfermedad es anterior al síntoma de la misma. La medicina homeopática se basa en un paradigma o concepto diferente al de la alopatía. Dicho concepto, trata a todos y cada uno de los desequilibrios del ser humano. Que se expresan en síntomas físicos, aflicciones, temores... porque considera al hombre como una totalidad integral, sea cual fuere la enfermedad (de largo tiempo de evolución, crónica y las que aparecen rápida abruptamente, aguda).
La homeopatía es una medicina para niños, jóvenes, adultos y ancianos; y es el sistema médico preventivo por excelencia, estimulando las fuerzas curativas del propio organismo.
La entrevista con un médico homeópata dura hasta dos horas, tiempo necesario para hacer un cuadro de situación del paciente: de qué sufre, cuándo y qué lo enferma, qué lo aflige y cómo es la reactividad de su ser y su organismo ante todas las circunstancias internas y del medio ambiente. El medicamento más efectivo es siempre el que cubre los tres aspectos del paciente: físico, mental y emocional (totalidad) y administrando la menor dosis. Cada individuo responde a los estímulos internos e internos de una manera particular, lo que guía la buena prescripción de un medicamento homeopático.
La medicina homeopática abre la puerta para la curación. Quien prueba la homeopatía tiene la oportunidad única de equilibrar su energía vital.
Para la homeopatía, si hay sufrimiento, hay enfermedad, y hay curación posible. La causa de la enfermedad es anterior al síntoma de la misma. La medicina homeopática se basa en un paradigma o concepto diferente al de la alopatía. Dicho concepto, trata a todos y cada uno de los desequilibrios del ser humano. Que se expresan en síntomas físicos, aflicciones, temores... porque considera al hombre como una totalidad integral, sea cual fuere la enfermedad (de largo tiempo de evolución, crónica y las que aparecen rápida abruptamente, aguda).
La homeopatía es una medicina para niños, jóvenes, adultos y ancianos; y es el sistema médico preventivo por excelencia, estimulando las fuerzas curativas del propio organismo.
La entrevista con un médico homeópata dura hasta dos horas, tiempo necesario para hacer un cuadro de situación del paciente: de qué sufre, cuándo y qué lo enferma, qué lo aflige y cómo es la reactividad de su ser y su organismo ante todas las circunstancias internas y del medio ambiente. El medicamento más efectivo es siempre el que cubre los tres aspectos del paciente: físico, mental y emocional (totalidad) y administrando la menor dosis. Cada individuo responde a los estímulos internos e internos de una manera particular, lo que guía la buena prescripción de un medicamento homeopático.
La medicina homeopática abre la puerta para la curación. Quien prueba la homeopatía tiene la oportunidad única de equilibrar su energía vital.

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