EL GINKGO BILOBA
Este es el árbol más antiguo de la historia. Sus orígenes se
remontan a 250 millones de años, en la era terciaria. A lo largo de los
tiempos, ha soportado catástrofes del planeta tales como cambios de
superficies, erupciones volcánicas, sequías, y luego con la aparición del
hombre, talas, incendios, destrucción. Aún a pesar de todo ello, el Ginkgo se
ha mantenido en pie, desarrollándos en un principio en las regiones oriental y
occidental de la China y en el Japón, donde su antigüedad era venerada. Fue recién
a comienzos del siglo XVIII que vuelve a ser plantado en las zonas europeas.
Sin embargo, hoy es el último representante de las plantas
extinguidas. Ya no existe en estado silvestre o natural en ninguna parte del
mundo; sólo se ven ejemplares cultivados. En nuestro país es raro verlo en
parques públicos, a pesar de su belleza. No obstante, allí donde se los ve, sus
extensas ramas horizontales y sus hojas de color verde claro y brillante cubren
vastas áreas, y por su gran altura, son fácilmente reconocible desde lejos. El
Ginkgo es casi la única conífera que pierde sus hojas. En otoño su follaje toma
un color amarillo tan claro que asemeja al de las flores, y a sus pies, las
hojas caídas parecen un reflejo del sol mismo. Pocos árboles tienen su encanto en
todas las estaciones. Aún en invierno, cuando sus ramas están desnudas, el
Ginkgo se eleva hacia el cielo en forma majestuosa y sus delicadas pero sólidas
ramas grises conservan su esbeltez.
Este árbol milenario es conocido como "El Arbol de la
Vida". Cuenta la historia que bajo sus tupidas ramas y contra su grueso
tronco, el Gran Buda descansó de su largo viaje y allí realizó la meditación
donde encontró la iluminación.
En la actualidad, que se han redescubierto sus propiedades
rejuvenecedoras, este árbol es utilizado para la obtención de materia prima que
luego es agregada en la fabricación de productos anti-edad (cremas, shampooes,
lociones capilares y para la piel). Además existen comprimidos que equlibran la
actividad del cuerpo y de la mente, dado que mejora la fluidez sanguínea y por
lo tanto ayuda a oxigenar el cerebro. Se lo considera un maravilloso
antioxidante por ser un probado captador de radicales libres
Resulta curioso que justamente de un árbol tan antiguo, se
puedan extraer esencias que combatan los efectos del paso del tiempo en el
hombre, y que sea por esa razón precisa y no por su antiquísima historia, que
su nombre sea cada vez más conocido para el común de las personas.
EL NOGAL
Este gran árbol, tan preciado en ebanistería, que alcanza unos
15 metros de altura, es un ejemplo de fuerza y de constancia; antes de dar
fruto, necesita al menos 20 años de preparación. Existen dos tipos, el Jungla
regia, de orígen europeo y el Jungla australis también llamado Criollo o
Salteño.
Desde la antigüedad, también se conocían las propiedades
curativas de este árbol: el extracto obtenido por el cocimiento de las hojas
posee propiedades astringentes. Además actúa contra las escrófulas (paperas),
previniendo los efectos contraproducentes de la edad adulta (debilidad general,
impotencia, enfermedades infecciosas y en casos graves tuberculosis).
Por otra parte la nuez integra las costumbres del amor y el
casamiento: es símbolo del abandono de la casa paterna y de la época de
solteros. En países como Italia, aún hoy se arroja junto con arroz a los
novios, siguiendo la costumbre de los antiguos romanos que tiraban nueces a la
multitud para simbolizar el fin de todas las aventuras amorosas anteriores a la
boda.
Pero curiosamente, desde la antiguedad la nuez era símbolo
de renovación de la vida y superación de la muerte. Así, podía simbolizar tanto
una cosa como la otra. Veamos algunos ejemplos: La medicina ayurvédica atribuye
a la nuez un valor nutritivo cuatro veces superior al de la carne y los médicos
chinos la emplea para aumentar la potencia sexual del varón. Así su uso se ha
difundido como tónico para la potencia y la inteligencia, ya que es símbolo de
fertilidad tanto física como mental (históricamente se asociaba la nuez con el
cerebro y la cáscara con la cabeza, y al mismo tiempo se la relacionaba con los
testículos y con la capacidad de procrear). En cambio en Eslovaquia, la
infusión hacha con sus hojas es un excelente anticonceptivo.
Mientras que en el Cercano Oriente se considera aún el árbol
de los difuntos y por ello se lo planta en los cementerios, en Europa se lo
planta cuando nace un niño. En la zona del Mediterraneo se pensaba que el nogal
era un árbol embrujado, pero como contrapartida, se colocan sus ramas en las
ventanas para protegerse de los hechizos de las brujas.
Son muy conocidas sus propiedades de antídoto unviersal
contra todo tipo de envenenamientos, gracias al mitridato, uno de sus
componentes. Sin embargo Plinio, el estudioso romano de la historia natural,
prevenía que dormirse bajo un nogal podía provocar fuertes dolores de cabeza. Y
una leyenda judía cuenta que nueve demonios habitaban bajo cada nogal. Nueve es
el número del fin de ciclo, del final, de la perfección y de la transición a un
nuevo ciclo. También son nueve los meses del embarazo, al cabo de los cuales
surge una nueva vida que reemplaza a la vieja.
Todas las etapas de transformación o transición en la vida
están ligadas a la nuez. Para lograr la adaptación de las mismas se deben
superar las inseguridades personales que nos producen indecisión y ambigüedad.
y , estas contradicciones y similitudes, no hacen más que mostrarnos que las
propiedades y leyendas sobre este árbol acercan aún más la vida y la muerte.

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