El ocuparse de otras personas puede ser algo muy
gratificante si también tenemos en cuenta nuestras propias necesidades y no nos
olvidamos de nosotros mismos.
Las personas responsables, suelen cargarse de más cosas de
las que en realidad les corresponden. Son capaces de llevar sobre sus espaldas
a muchas personas, sin darse cuenta que éstas absorben su energía. Dan mucho
desde su cabeza y no son capaces de recargarse con energía espiritual. Llegado
un momento, el agobio por dicha carga es tal que se sienten que ya no son
capaces de seguir adelante.
Dicha sensación de flaqueo corresponde al estado negativo de
Elm. Esta flor ayuda a quienes habiendo dado tanto de sí mismos con seriedad y
responsabilidad, se encuentran en un momento dado dudando de poder cumplir con
las grandes responsabilidades que se han autoimpuesto.
En general se trata de personas en las que se puede confiar,
por ser conocedores, capaces y constantes en todo lo que emprenden.
Empresarios, médicos, organizadores de todo tipo, personas que tienen a cargo
personal o puestos de responsabilidad, pueden ser sorprendidos por la sensación
de agobio característica del estado negativo de esta flor. Dichas personas, en
un momento dado de su actividad se ven acosadas por pensamientos de duda, sin
comprender que se trata simplemente de una sobrecarga y no de una incapacidad.
Tomando Elm desaparece esa sensación de ser superados por la
tareas sin llegar a agotar las fuerzas y sobre todo, reencontrando el
equilibrio.
Elm actúa sobre el centro del corazón; permite que nos
abramos y demos nuestro amor pero también nos enseña a pedir ayuda cuando la
necesitamos y así evitar el desgaste.
Esta flor liberadora abre le centro cardíaco, de modo que la
energía del amor circule en ambas direcciones, brindando y recibiendo. Es por
este motivo que Elm rompe los bloqueos energéticos en la zona del corazón, en
especial de la columna en el medio de la espalda, para que se restablezca el
flujo normal hacia el chakra coronario. Permite que la mente no domine al
corazón, y que la fuerza del pensamiento que poseen generalmente este tipo de
personas, no anule el caudal de la fuerza de su Yo superior.
Bach denominaba a esta flor " la flor del
cirujano", pues éste sin duda posee gran habilidad en lo suyo y sin
embargo en un determinado momento puede sentirse agobiado por la
responsabilidad que significa tener una vida en sus manos. La duda que se
presenta no es del tipo Cerato, que pregunta a todo el mundo porque nunca esta
seguro de sus propias decisiones, ni tampoco del tipo Larch que se aumenta y no
logra ponerse en acción, dejando que las oportunidades se le escapen de las
manos. Aquí se trata de una sensación de bloqueo momentáneo provocado por
exceso de carga, en personalidades fuerte y seguras de sí mismas. Por eso Elm
es una flor de fuego, que vuelve a plantar a las personas sobre la tierra y les
da la consciencias de que la ayuda siempre llega desde lo mas profundo de su
ser.

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