La oreja, en particular, es una de las zonas de más fácil
acceso, puede palparse sin dolor y puede estimularse fácilmente en las
pequeñísimas zonas (puntos) de terapia.
Los científicos admiten que no es posible explicar cómo
actúa la Auriculoterapia, pero también señalan que desde hace siglos se ha
empleado con éxito en muchos países.
En el decenio de 1950, el médico francés Paul Nogier, notó
que muchos de sus pacientes presentaban extrañas marcas de cauterización en las
orejas. Las marcas eran resultado del tratamiento que un famoso curandero del
lugar administraba como "cura infalible" para la ciática.
Buscando pruebas clínicas que respaldaran el tratamiento,
Nogier averiguó que cada uno de los puntos en las orejas reflejaba el estado de
salud de determinada parte del cuerpo.
Luego descubrió que si unía los puntos con una línea, ésta
formaba la silueta de un feto en posición invertida; de lo que dedujo que cada
oreja es un reflejo del cuerpo humano en miniatura.
Cada zona de la oreja se relaciona con algún órgano del
cuerpo, no sólo físico, sino mental, emocional, espiritual. Por ejemplo, el
punto "yamen" es útil en los estados de agitación, en el control del
hambre, en la actividad cerebro-meníngea. El punto que se llama "Energía
Mental o Shen men" (que también recibe el nombre de "puerta del
destino) actúa como sedante en general, tanto en casos de sobreexcitación
nerviosa como cuando aparecen dolores, en estados ansiosos, en las
contracturas, etc. El punto "Simpático" es muy importante para la
anestesia toráxico-abdominal, es usado como anestésico durante el parto, las
intervenciones dentales e incluso las operaciones de cirugía mayor en las que
el paciente permanece despierto pero relajado y al parecer, sin sentir dolor.
Autora: Tatiana Doroshenko
Revista Crecimiento Interior Nº 72, Año 8, Mayo del 2001

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