El Dr. describió al tipo Pine como seres que pueden haber
realizado una tarea hasta el final, pero siempre quedarán insatisfechos con el
resultado, con esa leve duda de haber hecho todo lo posible o con la sensación
interior de que podrían haberlo hecho mejor. Nunca estan conformes con sus
logros y es permanente en ellos la sensación de carencia de "algo"
que no pueden definir con claridad. Por qué no está bien hecho lo que hicieron,
ni siquiera ellos mismos lo saben, pero de todos modos tienen la certeza de que
así es.
Se trata sin duda de la conexión con nuestra parte inferior,
nuestro ser terrenal que tiene una pobre comprensión y poca compasión por
nosotros mismos. Cuando nos ataca un estado Pine, solemos "pegarnos"
a nosostros mismos sin piedad. No podemos aceptar que nos hayamos equivocado
tanto ni tan poco.
Pine es la flor que nos conecta con el elemento aire, con
las ideas de perfección. Evidentemente las personas en este estado buscan un
modelo que nada tiene que ver con su realidad y por tanto siempre sienten que
no pueden lograrlo como desean. Cuando hablan, piden disculpas a cada rato.
Todo para ellos se conecta con el pecado, desde el concepto religioso: el sólo
pensamiento de algo puede ser motivo para que se sientan culpables; el sexo es
visto por ellos como algo pecaminoso. Y si llegan a ver a alguien que está
enojado, triste o abatido, no pueden evitar pensar que han sido la causa de esa
emoción en el otro.
Pine se identifica con las culpas, con el exceso de
responsabilidad que provoca que las personas se hagan cargo de aquello que no
les sale bien a ellas, pero también de lo de todos los que están a su
alrededor. Diríamos en la jerga de los terapeutas "culpa que anda dando
vueltas por ahí, la pescan los tipo Pine". La actitud de responsabilizarse
por tantas cosas, trae aparejada una seria pérdida energética que redunda en el
rendimiento final de la persona. De modo que el sentirse culpable provoca un
menor rendimiento y en consecuencia mayor culpabilidad. Así, esto puede
transformarse en un círculo vicioso del que uno nunca logra salir por sí mismo.
Pine es una flor apropiada para los niños que piensan que
son responsables de las discusiones de sus padres, o de la tristeza de su
madre, o para los adultos que ya sea por acción o por omisión, piensan que
provocaron el desenlace en algún hecho que en realidad nada tiene que ver con
ellos.
Al tomar Pine, la persona recobra la conexión con la pureza
de su Ser Superior, toma consciencia de su Alma y adquiere una comprensión
diferente de la responsabilidad propia y de los errores ajenos. Puede ver que
también los demás pueden equivocarse y que sólo el Alma puede aspirar al modelo
de Perfección. Deja de autolimitarse sintiendo que la vida fluye más allá de lo
que cada uno pueda pensar que hace bien o mal, o independientemente de los
esfuerzos personales. Toma conciencia de que en definitiva hay una fuerza
superior al ser que domina cada situación y por tanto no se culpa a sí mismo
del resultado de cada acción. El tipo Pine positivo puede tomar distancia de
las consecuencias de los hechos, (en especial cuando se trata de cosas que no
dependen de su voluntad) y emplea su energía positiva en la realización en sí
misma, independientemente del resultado final.
Es una flor para aprender a perdonarse, aprender a quererse
y aceptar la divinidad en su interior.
"La ignorancia es el fracaso del aprendizaje, el
negarse a ver la Verdad cuando se nos ofrece la oportunidad, y lleva a muchos
actos equivocados como los que sólo pueden existir en las tinieblas y no son
posibles cuando nos rodea la luz de la Verdad y del Conocimiento."
Edward Bach

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